Rosa del Montsant

Desde 1850 hay la costumbre de plantar un rosal cerca de las viñas y así detectar un hongo muy nocivo que primero ataca a las rosa y después a las cepas. Así, las rosas se convierten en un protector de la viña. Esta historia me inspiró para diseñar una etiqueta igual de sensible que el vino que contiene. Se utilizó una ilustración botánica de estilo victoriano de unas rosas arropando y protegiendo con sus hojas el nombre del vino. El resultado es una etiqueta con un carácter romántico y delicado muy acorde con los valores de la marca y el producto.

Cliente: Enovin

Servicios: Estrategia de marca. Identidad. Diseño gráfico. Packaging

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